
Si nos hacemos eco del nombramiento del cubano Miguel H. Díaz como nuevo embajador ante el Vaticano de los Estados Unidos es porque en la parroquia Nuestra Señora del Rosario del Cañamelar (Valencia) se venera, desde hace ya unos años, una réplica exacta de la Virgen de la Caridad del Cobre, regalo del sacerdote cubano Olbier Antonio Hernández Carbonell como regalo por su estancia en Valencia donde cursó los últimos años de Seminario y que fue traída en persona por el entonces obispo de Holguín, Héctor Luis Peña.
Desde entonces los cubanos suelen elegir la parroquia del Rosario para asistir a Misa y depositar un ramo de flores amarillas a los pies de su 'virgencita' y todos los 8 de septiembre, fiesta en Cuba de la Virgen de la Caridad del Cobre, las puertas de este templo se abren durante todo el día para facilitar la presencia de cuantos cubanos quieran venir ese día. Hay que estar pues satisfechos de este nombramiento por lo que puede suponer la presencia del cubano Miguel H. Díaz como máximo representante de los Estados Unidos en el estado de El Vaticano. Desde El Rosario, desde El Cañamelar, desde Valencia (España) deseamos lo mejor a Miguel H. Díaz y que el éxito corone su nueva e importante misión que, como político, el gobierno de Obama le ha designado y desde luego, el 8 de septiembre, fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre, nos acordaremos de él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario